Fahrenheit 451

En septiembre la revista Redes para la ciencia publicará un relato mío sobre la nostalgia hacia los libros de papel. El libro electrónico será muy útil, sin duda, ayudará a la difusión de la cultura escrita y a la piratería, pero como toda tecnología será efímera. El arte y artesanía del libro no podrán ser sustuidas nunca, y leer una primera edición siempre proporcionará sensaciones especiales. Y además, únicamente el 5% de las plantaciones de árboles proporcionan el papel para todo un año en el mundo. Cada vez vamos perdiendo más el tacto con las cosas, con la superficie borrosa de las antiguas fotos, con el cartón desgastado de los viejos vinilos, con la textura de las páginas de un libro. Ya solo tenemos manos para un teclado. Dejo aquí los dos relatos que envié:

1 

Camino lentamente por lo pasillos de esta antigua biblioteca y cada paso arranca un leve quejido del suelo de madera envejecida. Acostumbrados a este sonido, los rostros concentrados de los visitantes no se apartan de su lectura. Mis dedos recorren temblorosos por la emoción los distintos tomos que se aprietan sin apenas espacio en cada estante. Tela, cartón, piel, papel. Su textura al tacto es dolorosamente evocadora, incluso puedo recordar su olor a través de mis dedos. A pesar de mi inquietud me siento cansado y decido esperar a otro día para escoger un título. Con un torpe gesto me quito las gafas y las dejo sobre la mesa frente a la que estoy sentado, todavía son un prototipo y pesan mucho. Parpadeo con rapidez para acostumbrar la vista al mundo real de la biblioteca, un gigantesco espacio cubierto de polvo. Es la primera vez que me adentro en esta realidad virtual y surca mi mejilla una pequeña lágrima que seco con el dorso de la mano mientras me levanto. Eres un viejo sentimental, me reprocho, pero no puedo evitar que me invada esta dolorosa sensación de melancolía. Antes de abandonar la sala apago la luz. Mientras la puerta se cierra a mi espalda las enormes estanterías, vacías desde hace años, quedan a oscuras atrapadas en su soledad. Únicamente el piloto rojo de las gafas que me han llevado a otra época permanece encendido durante unos segundos antes de apagarse. Es un último y efímero brillo que ilumina levemente el libro electrónico que descansa a su lado y que para mí se ha convertido esta tarde en otro objeto más del pasado.

2

Llevo unos segundos mirando la pantalla distraído. Apenas he percibido que las palabras han empezado a cambiarse por otras. “Deslumbrante” se convierte en “omnibús” y “escandaloso” es ahora “tunante”. De repente, frases enteras se sustituyen por otras. Cuando intento continuar la lectura nada tiene sentido. Desconcertado, paso mis dedos para volver las páginas hacia atrás buscando un punto desde el cual comenzar de nuevo, pero no consigo recordar lo que leí por última vez. En realidad todo se ha vuelto ininteligible. Intento regresar al menú para abrir de nuevo el libro pero cuando lo hago todo sigue vuelto del revés. Pruebo con otro título, ni siquiera el autor aparece escrito correctamente. Toda la librería digital se ha desconfigurado. Miro a mi alrededor buscando ayuda como un niño que se siente solo después de comprobar que ha perdido a su madre en el supermercado. Descubro angustiado que hay otros como yo. Una mujer grita con horror al fondo de un pasillo y un joven corre hacia la salida con gesto decidido. El caos se apodera de la biblioteca y del exterior llega el rumor de una muchedumbre enloquecida. Apago mi lector y lo guardo en la mochila, no quiero perderlo. Salgo a la calle, allí el caos es absoluto. Corro hacia el exterior de la ciudad sin mirar atrás. Columnas de humo surgen ya entre los edificios y tiñen el cielo de jirones negros. Exhausto, me siento bajo la copa de uno de los pocos árboles cuando llego a las afueras. Por el camino llegan otros buscando refugio, huyendo de las brigadas de censura que asolan el país. Ahora actuaban emitiendo virus para destruir los libros pero, como en otras ocasiones, estos y otros métodos se mostrarían ineficaces. Saqué mi libro de la mochila, pero esta vez el de papel.

Anuncios

~ por administrador en 5 septiembre 2010.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s

 
A %d blogueros les gusta esto: